Cristina dijo que muchas veces actúa como el salmón patagónico pero no tiene "vocación suicida"

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La mandataria evitó hablar del 7D aunque hizo una referencia alegórica al salmón patagónico: "Nada contra la corriente, lo hace para ir a desovar, y es cierto, muere. Pero deja un legado".

La mandataria evitó hablar del 7D aunque hizo una referencia alegórica al salmón patagónico: "Nada contra la corriente, lo hace para ir a desovar, y es cierto, muere. Pero deja un legado".

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner aseveró hoy, al hablar ante sus pares del  Mercosur, que “estamos dispuestos a ser socios de la Unión Europea”, pero “no queremos ser depositarios de las mercaderías que sobran en el viejo Continente”. Aludió al ex presidente con una alegoría sobre el salmón patagónico y pidió que los diarios argentinos no digan que tiene vocación suicida.
 
Al hablar en la cumbre del Mercosur que se desarrolla en  Brasilia, la mandataria pidió “comenzar a hablar de igual a igual”  con la Unión Europea, advirtió que “estamos cansados de que nos tilden de proteccionistas” y solicitó debatir qué “grado de  protección tienen los países de Europa y qué están dispuestos a ofrecer”.
 
“Tenemos que ir con buenos modales y con un buen lenguaje, ir con números, no estamos hablando de cuestiones ideológicas. Nos  acusaban de tener ideologías y de querer cambiar el mundo. Ahora somos nosotros los que queremos hablar de números”, sostuvo en el  plenario, tras poner como ejemplo la situación de las terminales  automotrices “extrazona” y la industria autopartista.
 
La presidenta afirmó que “las inversiones están hundidas acá”  y agregó que “estamos dispuestos a ser socios pero no depositarios  de las mercaderías que sobran en el viejo continente”.
 
Por otra parte, remarcó ante sus pares la “unidad indestructible” de la región “frente a los problemas graves que se  nos presentaron y la resolución de los conflictos bajo nuestras  propias normas”.
 
En ese sentido, llamó a “profundizar y expresar en instrumentos propios, mecanismos de solución de conflictos,  calificadoras propias, que nos ayuden a seguir creciendo y dándole  mayor densidad y entramado a nuestro crecimiento en un mundo que va  a seguir siendo muy difícil”.
 
En su discurso, Fernández de Kirchner cuestionó “a aquellos que quieren quedar bien con los de afuera y no con los de adentro”,  al sostener que “los que estamos acá nos vamos a poder plantar  frente a nuestras sociedades y explicarles qué es lo que se ha  hecho en beneficio de esas masas olvidadas, humilladas, sumergidas  durante tanto tiempo”.
 
Cristina aprovechó para continuar con una línea argumentativa iniciada por José “Pepe” Mujica durante su discurso –habló de que las sardinas no deben ser devoradas por las ballenas- y aclaró que muchas veces su gestión actúa como “el salmón patagónico”.
 
“Creo que él tiene razón, pero quiero contarles lo que hace el salmón patagónico: nada contra la corriente, es un espectáculo verlos. Lo hace para ir a desovar, a reproducirse y es cierto: muere.  Pero desova, reproduce, deja un legado”, ejemplificó.
 
Y continuó: “Que los diarios de mi país mañana no pongan que la presidenta tiene una vocación suicida, pero quiero utilizar el ejemplo de esos salmones. Yo conocí uno que nadó todo el tiempo contra la corriente, y dejó un legado (en alusión a Néstor Kirchner)”.
 
“Las cosas que hicimos las hicimos bien, más allá de las  equivocaciones o errores, pero con el objetivo permanente de  gobernar en favor de nuestros pueblos, soportando presiones para que torzamos el rumbo, para que hagamos lo que otros quieren”,  concluyó.

Fuente: La Capital